Carlos Alvarado: Una Voz, Una Historia de Vida

Si alguna vez has logrado escuchar un partido del FC Dallas en español, te garantizo que escuchaste a Carlos Alvarado; el narrador para el FC Dallas desde 1996. Con raíces salvadoreñas su carrera con los toros marca una fase de aprendizaje, dedicación, lealtad, y sobre todo demuestra la pasión por el deporte del fútbol. 

Son pocos los nombres de relatores que han estado continuamente dentro de la MLS, y Alvarado está, como el dice, entre esos pocos afortunados. Él jamas se ha perdido un partido desde su inicio con el FC Dallas, antes Dallas Burn. Sí, quizás conozcas a otros relatores dentro de la MLS, a Joe Tutino, la voz para la radio en inglés del LA Galaxy desde 1997 ó probablemente has escuchado a Carlos César Rivera quien se encuentra con San José Earthquakes. Pero, ésta es la historia de un icono dentro del mercado Latinx con el FC Dallas; ésta, es la vida de Carlos Alvarado quien nos comenta con una sonrisa sincera “23 años ya con la franquicia, quién lo diría, vivo el día a día, vivo juego a juego como dice Óscar Pareja los partidos también.” 

Alvarado quien nació e inicio su carrera en Usulután, El Salvador conocido como ‘el granero de la república’ por su agricultura del maíz, dió sus primeros pasos en la radio en 1984. Al iniciar decidió ponerse metas, las cuales esperaba cumplir, pero, algunas de éstas las lograría antes de lo esperado.  

“Alcancé muchas cosas a temprana edad que me las había puesto como meta. Por lo menos llegar a la ‘YSKL,’ la mejor radio del El Salvador a los 25, y llegue a la edad de 20 años, cuando mi meta era a los 25, te das cuenta que cuando llegas no llegas lo suficientemente preparado. Cuando inicié en la radio como Salvadoreño hablaba 100 kilómetros por hora, 100 millas por hora, una velocidad que nosotros relatamos allá. El primer partido que narré fue en el 85’ y parecía juego de lotería porque no pasaba de los números. He cometido tantos errores.” 

Al pasar los años esos errores se convertirían en aprendizajes y en tan solo un año se le abrirían las puertas pasando de estar narrando a nivel local para hacerlo a nivel nacional. De 1985 al 90 narraría un promedio de 25 partidos por torneo en la primera y segunda división de El Salvador. Luego Alvarado decidiría probar su suerte en los Estados Unidos, llegando primero a California para continuar con su carrera. Pero, el destino le tenia preparado algo distinto, su trayectoria como locutor continuó aunque debió mudarse al estado tejano. Un estado muy diverso en cuanto a nacionalidades, de las cuales no tardó en aprender.

“Probé mi suerte en radios locales, trabajé en el horario de la noche como dj en el formato regional mexicano y fue cuando dije: "si quieres comer de radio tienes que aprender de la cultura mexicana." Ahí es donde fue un choque cultural. Aprendí la cultura Mexicana, o sea nunca aprendí a comer jalapeño pero eso me permitió conocerlos, quererlos y que me quisieran, ¿me entiendes? y que me aceptaran.”

Esos proceso de aprendizaje sobre la cultura Mexicana lo llevó a darle un giro al estilo que traía de su país como hacer locución deportiva, cuenta Carlos. Cada locutor, cada persona, tiene un estilo peculiar, un estilo distinto, su modo de hablar, los gestos, las palabras que se utilizan en un partido. Ya sea en decir gol o zambombazo. Algo que el mismo Carlos entendió tras el pasar de los años. 

“Lo digo para los jóvenes que están iniciando también que sepan que eso todo lo hemos pasado, a todos, a todos nos han mandado a buscar agua primero antes que nos soltaran un micrófono. Pero en aquel entonces cuando uno arranca, los nervios pasan. Luego me entere a travez de colegas que les agradezco las criticas positivas y que cuestionaban la manera de relatar, tomando en cuenta que el mercado principal era el Mexicano. Entonces presentando y e ido haciendo ajustes.” 

Alvarado probaría su suerte trabajando en varias radios locales, hasta que se le presentó la oportunidad con el Dallas Burn. Una oportunidad que no despreciaría y la cual no imaginó  en ese entonces que se convertiría en una gran parte de su vida. Su carrera ha sido larga dentro de la franquicia, él ha logrado narrar para el FC Dallas desde el arranque de la MLS en 1996, trabajo que consiguió a pocos días del inicio de la primera temporada del entonces Dallas Burn. 

“Lo de la franquicia y lo de este trabajo es bastante anecdótico porque allá por 1996, faltando 15 días para que arrancara la liga ya tenían el equipo de narradores. Ya estaba listo el relator, ya estaba listo el comentarista, pero como que algo no cuadraba y me animaron hacer un demo que poca gente sabe que lo hice en un estudio de radio. Recuerdo que en ese demo iba un gol de Hugo Sánchez que quedo tan espectacular que yo mismo me impresioné por haber sido hecho en un estudio, no quedo mal y debo presumirlo. Lo mandé, pero lo hice sabiendo de que los talentos estaban escogidos. Y un día cuando faltaba poco para que arrancara la temporada, debo darle crédito en este caso a Andy Swift, ex gerente de nosotros y uno de los que arrancó esta franquicia junto al señor, Billy Hicks, que fue el primer gerente que tuvo este equipo. Cuando me llaman y me dicen que quieren hablar conmigo, a mí me sorprendió. Fui el primer sorprendido porque no creía, no porque no estuviera capacitado, sino porque yo prácticamente no conocía a nadie. Yo estaba trabajando en radio pero en formato regional mexicano.”

A lo largo de los años Alvarado ha logrado ver el cambio del Dallas Burn al FC Dallas. El poder gritar goles de Bobby Rhine y Hugo Sanchez en el Cotton Bowl al igual que de David Ferreira, Pescadito Ruiz, y Maxi Urruti en el Toyota Stadium. El ha logrado añadir nombres de equipos en sus narraciones. Iniciando con tan sólo 10 equipos en 1996 a 23 equipos en lo que va del 2018. Tantos goles cantados, pero como locutor tienes la capacidad de narrar 90 minutos de jugadas emocionantes y vibrantes con una misma calidad de voz. Siempre es importante tener una técnica para que la afición pueda oír una voz clara, potente, sin cansancio, que nos hace sentir como si estuviéramos en el estadio, lo que es muy emocionante. 

“¿Como me cuido? Tomo bastante agua, pero últimamente he traído jengibre con miel y limón, un té. Tu has visto ese vasito porque con los años ahora entiendo a los cantantes, con los años, vas perdiendo todo. O sea los años van, opacando la voz y poca gente sabe que sí hago mis pruebas. Como no narro lo suficiente, si no que solo un partido por semana poca gente sabe que en la casa, en mi estudio también hago mis juegos yo solo, para mantener la frescura hasta donde se pueda dar. Muchos colegas relatan 3, 4 ó 5 juegos por semana, yo soy previlejado solo uno por semana solo son 34 más playoffs por temporada pero hago uno que otro en mi casa solo, ya sea con video o imaginario para mantener el ritmo, hago mi pre-temporada también.”

El ha compartido con la afición la alegría del alzar su primera Lamar Hunt U.S. Open Cup en 1997 y el primer Supporters Shield en el 2016. Pero también recuerda el sabor agridulce del 2010. 

Como narrador, como espectador, pero sobre todo como afición hay algo que Carlos todavía espera: El trofeo de la MLS, el poder gritar y decir que la franquicia de la cual le ha dedicado 23 años de su vida logro alzar esa copa. Aún más al saber que estuvo tan cerca de lograrlo en el 2010 tras ser eliminados por los Colorado Rapids. 

“Lo más difícil es esperar levantar la copa yo creo no solo para los fans, también para mí y el haber estado cerca en el 2010 yo creo que es lo más difícil. Ahora, disfrutamos de buenos años, la televisión ya se encarga de traernos todo. Viaje con el equipo por 10 años porque no había mucha televisión no había muchas opciones donde ver los partidos. Yo creo que lo más difícil ablando con mi institución ha sido eso, el no levantar la copa, seguirla esperando y ojalá en algún momento se nos dé.”

*A partir de 2019, Carlos Alvarado celebra su 24a temporada con el club.